Con sus pétalos redondeados y colores suaves, la flor pensamiento encierra siglos de simbolismo: amor leal, memoria viva y pensamientos que perduran. Inspirada en los jardines frescos de Zarcero, Cartago y San Gerardo de Dota zonas altas donde la niebla abraza la tierra, esta pieza celebra la belleza natural de Costa Rica.
Desde la época victoriana, la flor pensamiento ha sido un emblema de amor duradero y recuerdos conscientes. Esta versión contemporánea reinterpreta su forma con líneas orgánicas y simétricas, bañadas en oro de 24k, creando una joya liviana y versátil.








